Nadie puede discutir la trascendencia que tienen las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTICs) en nuestra sociedad actual. Este fenómeno tecnológico pone de manifiesto una serie de teorías sobre la lectura en los diferentes soportes: el papel versus la pantalla. A partir de la era de Internet surgen nuevas prácticas de lecto-escritura, con géneros (correo electrónico, chat, sitios Web), estructuras (hipertexto, intertextualidad) y formas lingüísticas particulares. Como consecuencia, también evolucionan los procesos cognitivos implicados en la lectura y la escritura, al tiempo que se generan cambios en la cultura y las formas de pensamiento de las sociedades.
Una diferencia fundamental entre el libro tradicional y el hipertexto es que con el primero tenemos un contacto físico: leemos páginas que tocamos y manipulamos; mientras que en el soporte digital los textos son “abstractos”, no podemos tocarlos ni maniobrar sus páginas. Esto confiere al texto virtual un carácter más equívoco que tiene consecuencias en los procesos de lectura y escritura. Por otro lado, autores y escritores tienen más desconfianza del escrito digital que del libro tradicional: gran parte del contenido en Internet no es revisado, cualquier persona puede subir textos -como en el caso de los Wikis dónde los usuarios pueden editar y agregar información-, en cambio nadie pone en duda la veracidad de la información contenida en un libro cuyo autor posee cierto capital simbólico que, en términos de Bourdieu, es legitimado en un campo específico.
La hipertextualidad rompe la linealidad del discurso y organiza el contenido posibilitando al usuario saltar adelante y atrás, algo que también permiten algunos textos literarios como Rayuela, la novela experimental de Julio Cortázar. El hipertexto utiliza los enlaces (links) como estructura básica, lo que permite saltar de un vínculo a otro en cualquier dirección convirtiéndose así en un conjunto de textos interconectados que posibilitan distintos trayectos de lectura.
Esta nueva forma de leer que proporciona el hipertexto presenta un desafío que, lejos de ser desacreditado respecto de otros métodos tradicionales, requiere pensar en las nuevas competencias que desarrolla el lector en la interacción con este medio tecnológico y las nuevas representaciones sobre la lectura y la escritura.
Son muchas las destrezas que se requieren para poder navegar por el infinito océano de documentación que es la red, tomando los rumbos adecuados para llegar a los destinos deseados. Por ejemplo, la habilidad de desplazarse a través de su compleja estructura, saber evaluar críticamente la validez, fiabilidad y utilidad de los datos.
Estos mecanismos que se ponen en juego en la lectura comprensiva hipertextual, pueden no estar presentes en la lectura lineal.
Además, el hipertexto coloca al usuario en un lugar de sujeto activo en la utilización de la información. La dinámica de la Web posibilita la exploración de diferentes alternativas a partir de un único punto de partida alentando la exploración de nuevas ideas, la comparación y el análisis de datos provenientes de distintas fuentes. De esta manera, el usuario puede percibir y construir relaciones entre conceptos, y manejarse entre una multitud de significados, elegir una opción, explorarla, desecharla, volverla a elegir o adoptarla en función de sus intereses. Consecuentemente, promueve la habilidad de abordar un tema con una multitud de recorridos posibles sin perder de vista el objetivo que se persigue involucrando así procesos de toma de decisiones.
Las transformaciones que presenciamos y vivimos impactan radicalmente en nuestras formas de percepción, nuestros modos de concebir y tratar la información, las propias nociones de tiempo y espacio y las estrategias de pensamiento y adquisición del conocimiento. Pero si bien las nuevas posibilidades de almacenamiento, tratamiento y búsqueda de información constituyen una revolución en nuestras concepciones sobre el conocimiento, esto no implica que las prácticas digitales de lecto-escritura sustituyan o eliminen las tradicionales, sino que suponen una ampliación de las posibilidades expresivas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario