miércoles, 17 de junio de 2009

Sugerencias generales de una educación en medios

¿Por qué la educación mediática?

Los medios no son todopoderosos ni promueven una visión única y coherente del mundo. Pero es evidente que los medios son ahora omnipresentes e inevitables. Los medios han conseguido impregnar profundamente las texturas y rutinas de nuestra vida cotidiana, y nos proporcionan muchos de los “recursos simbólicos” que utilizamos para dirigir e interpretar nuestras relaciones y para definir nuestras identidades. Como sostiene Roger Silverstone (1999), los medios están ahora “en el centro de la experiencia, en el corazón de nuestra capacidad o incapacidad para encontrarle un sentido al mundo que vivimos”. Y, como él mismo sugiere, ésta es justamente la razón por la que deberíamos estudiarlos.
En estas condiciones, por tanto, el razonamiento a favor de la educación mediática se reduce esencialmente a un razonamiento para hacer que el currículo sea relevante para las vidas de los niños fuera de la escuela, y para la sociedad más amplia. En la práctica, sin embargo, muchos intentos de justificar teóricamente la educación mediática adoptan un enfoque mucho menos neutral. La educación mediática se contempla generalmente como una solución para un problema; y la relación de los niños con los medios no se ve como un hecho de la vida moderna, sino básicamente como “un fenómeno perjudicial y dañino al que los educadores deben tratar de hacer frente. Para algunos docentes, la preocupación central es la aparente falta de valor cultural de los medios, sobre todo si se los compara con “clásicos” del arte o la literatura; en cambio, para otros, el problema radica en actitudes o formas de conducta indeseables que al parecer promueven los medios .
Así, como en cualquier otro ámbito educativo, la educación mediática se ha caracterizado por un ininterrumpido debate acerca de sus objetivos fundamentales y sus métodos. Son muy pocos los profesores que inicialmente hayan recibido una formación en ecuación mediática; es natural, por tanto, que tiendan a enfocarla partiendo de diferentes trasfondos disciplinarios, y con diversas motivaciones.

Lo que un docente en medios debería saber


El estudio de los medios es una disciplina académica muy nueva aun en las escuelas. Muchos docentes tienen interés por responder en el aula a las demandas de los cambios rápidos en las culturas oficiales, pero resulta difícil saber exactamente como hacerlo. En primero lugar, un docente debería saber responder a las siguientes preguntas que Andrew Hart invoca en su texto: ¿Por qué estudiar medios?, ¿qué deberíamos estudiar? ¿Por qué deberíamos estudiar los medios?
“La Educación en Medios… busca aumentar la comprensión crítica de los niños en lo referente a los medios… Busca desarrollar sistemáticamente los poderes críticos y creativos de los niños a través del análisis y producción de artefactos para los medios… La educación en medios busca crear usuarios más activos y críticos, que sean demandantes y puedan contribuir a una mayor variedad y diversidad de productos para los medios” .
Len Masterman, por su parte, infiere que para participar activamente en las prácticas democráticas, es vital comprender y tener algo que opinar en los procesos de los medios. La alfabetización se ha convertido en una práctica social que depende de nuevas competencias visuales y electrónicas. Esta dimensión se hará crítica en el futuro, de modo que hay una necesidad urgente de Educación para el Futuro.
Los medios seleccionan y procesan hechos para nosotros. Debido a que lo hacen sistemáticamente, afectan necesariamente la forma en que interpretamos lo que están diciendo. Así como nos informan, los medios también nos forman. Para comprender más exactamente como trabaja el proceso, debemos alfabetizarnos en los diversos lenguajes de los medios. Y alfabetizarse en medios significa más que simplemente responder a los mensajes de los medios. Significan también comprender como trabajan, como difieren en la experiencia personal y como difieren entre si. Significa aprender acerca de los estilos dominantes y poder cuando sea necesario, usarlos.
El papel de la Educación en Medios es ayudar a los alumnos a disfrutar una gran variedad de medios y a ser conscientes de cómo funcionan. Debemos aceptar la validez de los significados específicos que crean los lectores jóvenes al leer distintos tipos de textos. Este proceso necesariamente los lleva a ser audiencias y lectores de medios activos. A medida que se hacen más capaces de crear una distancia crítica entre sí mismos y los textos de medios que valoran, se mueven hacia el tipo de autonomía crítica que es esencial para operar como ciudadanos.
La tarea esencial de los docentes es no hacer distinciones cualitativas entre los textos literarios y los de medios ni ubicarlos en algún tipo de escala jerárquica. En vez la tarea debe ser ayudar a los estudiantes a aprender a evaluar por sí mismos cualquier tipo de texto de acuerdo al contenido, forma y contexto. Saber acerca de los contextos de producción y consumos es base para comprender como leer textos.

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